Esta es una comida estándar
y versátil.
Existe prácticamente un tipo
de gazpacho por cada persona y para cada hortaliza.
Voy a contaros el que yo
hago.
Una de los ingredientes más importantes en un
gazpacho es el aceite, después del tomate.
Esta versión que os cuento tiene poca cantidad de aceite, sin desmerecer del sabor y la textura de un buen gazpacho.
Tiene su leyenda simpática pero interesante
Unos buenos amigos aficionados
a la buena mesa, pero debido a sus trabajos, con poco tiempo para dedicarle a
la cocina. Teniendo que recurrir a personas contratadas a su servicio para poder
disfrutar de una buena calidad en su alimentación y la de sus hijos.
En cierta ocasión tenían en
su casa una señora de origen filipino con un nivel de cocina bastante
relevante, fruto del aprendizaje en otras casas de buen comer, y de la propia sabiduría ancestral de su cocina, sumada
a una enorme intuición.
La adaptación a la nueva
cocinera se realizó de forma muy práctica. Se le pusieron por delante una serie
de comidas a las que esta casa estaba habituada, preparadas por familiares y
amigos y la hábil señora solo tenía que interpretarlas y ser capaz de
reproducirlas.
Ningún problema.
De aquellos fogones
surgieron una mayoría de platos perfectamente elaborados, incluso mejorados,
fruto del nada desdeñable bagaje de la eficiente cocinera.
Llego el buen tiempo. El tiempo
del gazpacho, y de nuevo de aquellas manos volvió a salir el prodigio.
En esta ocasión yo fui testigo
de cargo.
Voy
a contaros el gazpacho que hizo esta señora.
Interpretó los sabores
del gazpacho con sus productos.
Tomates lo más maduros
posibles, tiene que ser un tipo de tomate de piel fina, con bastante pulpa y
sabor afrutado.
En el apartado de este blog
de salsas,
tomate frito suave. hablamos de los tipos de tomates que podemos encontrar
habitualmente en nuestros mercados.
Para unos 2 Kg. de tomates deberíamos
utilizar, algo de cebolla, a ser posible cebolleta, como media, un pimiento
verde, medio pepino sin piel ni pepitas y un diente de ajo.
A estas hortalizas hay que
añadirle lo siguiente.
Vinagre del tipo de Módena. Nos
interesa su sabor agridulce. Aproximadamente dos tapones de los que cierran la
botella.
La mitad de esta medida de salsa
de soja.
Un tapón de aceite de oliva
virgen.
Algo de sal.
Debe ser una cantidad bastante
moderada porque la soja tiene una parte de sal. Es difícil encontrar en
nuestros mercados salsa de soja dulce.
Necesitamos una procesadora
bastante potente, lo cual nos va a permitir no pelar los tomates y aprovechar
las múltiples ventajas de su piel.
Troceamos y mezclamos todo. Trituramos
durante un tiempo bastante largo entre 3 y 5 minutos como mínimo.
The End.
Normalmente este gazpacho
puede salir algo oscuro de color, debido al vinagre y la soja y la poca
cantidad de aceite, que es el responsable, en las cantidades habituales de esta
receta, del color anaranjado del gazpacho tradicional. Podemos utilizar una
zanahoria pelada para conseguir un tono más claro y algo de textura más espesa.
GAZPACHO CON ALGO DE ZANAHORIA |
Yo no suelo añadir agua pero admite uno y hasta dos vasos, la que queráis hasta conseguir la textura que os apetezca.
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