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martes, 5 de abril de 2016

La Salsa Romesco.




Ocurre algunas veces que resulta difícil ser capaz de definir una comida.
Analizar su origen, su vinculación a la cocina tradicional y que serie de invariantes la han traído hasta nuestro tiempo sin perder su esplendor.
El romesco es uno de esos ejemplos.

Muy vinculada a la zona de Campo Alto en Tarragona esta deliciosa salsa posiblemente pierde sus orígenes en la comida mozárabe y sefardí.
Sus ingredientes nos dan pistas sobre su relación con muchas comidas medievales que siguen cocinándose en Cataluña, el litoral del Levante español y Andalucía.

La esencia del romesco se resume en pocas palabras.
Pimientos secos, que con ayuda del tomate, pan y aceite se relacionan con avellanas y almendras.
Los condimentos. Algo de ajo, pimienta, sal y romero.

No es difícil encontrar platos que nos recuerdan en su elaboración al romesco.
Lo que se reconoce con el nombre de picada o majado, donde suelen participar estos ingredientes, engloban a muchas preparaciones que sirven de condimento a otros platos, y nos ayudan a trabar sus ingredientes y potenciar su sabor.

Se nos vienen a la memoria guisos marineros del litoral mediterráneo los de marmita del sur de España, o algunas preparaciones de la cocina popular como la pericana o el mojo picón canario.

Toda una ciencia antigua de la que el romesco es un buen ejemplo.

lunes, 19 de enero de 2015

El Alioli. Esa Rara Salsa Antigua.





...“Esa rara salsa provenzal hecha a base de ajo y aceite”...


De esta forma definía el erudito cocinero Alejandro Dumas su experiencia en el sur de Francia con esta salsa.


Abriendo así la curiosidad de su época a esta interesante comida y dándonos pistas claras sobre su incierto y controvertido origen.

Efectivamente, el conocido en al actualidad de forma común como alioli. una palabra que deriva de las lenguas del Levante español, donde su consumo ha perdurado en el tiempo y ha trascendido a la cocina del mundo.

Su nombre no deja dudas, ajo y aceite.

Pero la historia de la acertada mezcla de estos dos sencillos ingredientes es mucho más intensa.


miércoles, 30 de julio de 2014

La Interesante Salsa De Pimientos.






Un día andaba yo curioseando un recetario de cocina provenzal que había ido a parar a Normandía. 
Uno de esos manuales de ménage a la maison  que servía para el perfecto cuidado y manutención de una casa bien avituallada. Desde conservas, aderezos, maceraciones, preparar buenas comidas, postres y hasta un pastel de bodas.
Una guía valiosa para esa clase social compuesta por familias de clase media acomodada que ya en aquel primer tercio del siglo XIX estaban más que consolidada en el sur meridional de Francia.

La vieja e interesante cocina occitana había encontrado en aquella emergente sociedad un buen refugio.

El enorme talento de aquellas gentes que fueron capaces de comercializar a través de la ribera del Ródano sus inmejorables productos, 
Dese las Ardenas y Borgoña, pasando por Lyon hasta el puerto de Marsella.
Toda la esencia de la gastronomía francesa, vinos, foies, mostazas, aceites, hortalizas y frutas, fluía a través de este río hasta el Mediterráneo.
No es de extrañar -como nos cuenta de forma elocuente Francisco de Sert en su libro El Goloso- que la gran revolución de la cocina francesa del último tercio de siglo XX naciera en Lyon.

Allí encontré una interesante salsa que acompañaba a alguna carne de monte. 

Una salsa de pimientos y mostaza.


lunes, 2 de junio de 2014

Salsa de Naranjas.






Una salsa interesante que nos va a servir para acompañar multitud de comidas, desde pescados a carnes algo recias de sabor, como aves silvestres, pavo y caza.

Su ligero sabor agridulce la emparenta con toda la secuencia de salsas, fundamentalmente inglesas, que provienen del interesante mestizaje con la cocina india y asiática. Costumbres de la cocina que llegaron a la vieja Europa junto con la multitud de mercancías y especies.
Una curiosidad exótica que abrió la imaginación de los cocineros antiguos ingleses, holandeses y portugueses y que durante la gran cocina de la época barroca consolidaron todo un mundo de nuevas formas y sabores de nuestra comida.

La gran variedad de comidas en estos, y otros países, crearon la forma de comer actual, un inicio del mestizaje entre culturas que tuvo su reflejo inmediato en nuestras mesas.
De la ambición y la avidez de recursos de las viejas metrópolis surgió una insospechada forma de cultura gastronómica que perdura en nuestros días.

También las comidas tradicionales de la vieja Europa se exportaron a los países lejanos con la colonización y dieron lugar a agradables intercambios gastronómicos con una interpretación adaptada a los productos y costumbres de aquellos lugares.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Salsa De Tomate




Esta es una de esas comidas fecundas y versátiles, es conocida por todos por sus múltiples usos en nuestra cocina cotidiana.

La aplicación de esta salsa a algunos de los platos más estandarizados de comida rápida, ha llevado a este interesante ingrediente a  ser uno de los más consumidos en el mundo.

Ya hemos estado contando que el tomate que llego de América no fue realmente introducido en nuestras cocinas hasta bien entrado el siglo XIX, cuando empezó a formar parte de nuestras comidas, sobre todo en Italia, donde ha llegado a ser un ingrediente esencial junto con sus quesos y masas para pasta.



Podemos recordar las salsas de tomates para pizzas y pasta, normalmente aromatizadas con alguna hierba natural y aceite de oliva.
El tomate frito español, es otra variedad de esta salsa, asociada a comidas de campo. Acompaña a guisos de caza, de corral y suculentos pistos de verduras.
Pero también la encontramos en la comida mejicana y tropical, aderezada con moles, chile, limón y otras especies. Con toda el espectro de sabores y matices según las comidas, desde rellenos de tortas a ensaladas con aguacates y otras frutas.
Aun avanzamos un paso más si pensamos en los mestizajes con comidas indias que han dado lugar al kétchup y sus derivados, tan común en la comida rápida anglosajona.

lunes, 6 de mayo de 2013

Salsa Cumberland







También conocida como salsa Oxford. Evidentemente es una salsa inglesa.

Es una salsa fría agridulce que se utiliza tradicionalmente para acompañar platos de carnes recias o de sabor sórdido, fundamentalmente la carne de caza y algunas aves como el pavo y el pato.

Es una receta originaria del siglo XVII, en honor del Duque de Cumberland. Pero fue Escoffier a principios del siglo XX quien la popularizo en Francia.

martes, 19 de marzo de 2013

Tomate Frito Suave



Vamos a hacer un tomate frito muy sencillo, que va a servir de acompañamiento a multitud de platos.
En realidad más que de freír el tomate, se trata de cocinarlo suavemente aromatizado con algunas hierbas. Según el tipo de unión que queramos adjudicarle.
En otro apartado hablaremos del verdadero tomate frito, y también de la salsa de tomate que son cosas bien distintas.
El ingrediente principal es el tomate. Lo podemos encontrar de varias formas y todas nos sirven para esta elaboración.
Crudo. Tiene que estar bastante maduro, debemos rallarlo y desperdiciar la piel. Conviene elegir una variedad de piel fina con bastante pulpa y con sabor afrutado.
Casi todos nos sirven.
Os nombro algunos de los que se encuentran por mi zona. (Andalucía)
El Constoluto genovese. Es el que se suele usar para las pastas en Italia, por tanto especial para las salsas.
El gallego. Variedad autóctona de Galicia. Especial para conservas con un sabor muy dulce.
El Grushovka. Es el habitual de las conservas, El Kosovo de sabor dulce y delicado muy adecuado para rallar y excepcional para el gazpacho.
Y el Valenciano, el tradicional de toda la vida, que sirve tanto para las ensaladas como para cocinar. Y que tomarlo directamente de la mata aún caliente por el sol constituye uno de los mayores placeres del mundo terrenal.
Yo en mi huerto suelo tener el Kosovo y el Valenciano. Y algún cherry que suele salir de simientes de otros años.
Aunque podemos usar todos los restos que haya maduros en el fondo de nevera.
Tomate enlatado. Al natural, preferiblemente entero que tiene menos aditivos. Lo hay siempre a precios muy asequibles en cualquier sitio, incluso de marcas blancas. Siempre en la despensa.


Conserva de tomate. Es la versión autóctona del anterior, la conserva que se puede hacer en casa con cierta facilidad, y que después, en invierno es un fondo de despensa muy útil.
Delantal. Porque salpica algo.
Vamos a utilizar un tomate en conserva envasado al final del verano, con los últimos obsequios de la huerta.

Usamos una cazuela profunda, un fondo de aceite.
Añadimos un diente de ajo machacado sobre el aceite caliente.

 Añadimos una cebolla cortada fina y dejamos que vaya reblandeciendo. Añadimos el tomate entero, algo de sal, y azúcar de caña.
Ahora es cuando podemos añadir algún toque aromático, como orégano o albahaca.
Una de las dos. Estas dos son bastante básicas, ya iremos añadiendo alguna mas según el tipo de comida. (Comino, Pimentón, Curry…)
Se deja cocer a fuego moderado durante bastante tiempo. Entorno a 1 hora.
Debemos taparlo.


Llegará un momento en que sentiremos el aroma del tomate cocinado.
Apagar el fuego.
Conviene triturarlo bastante.

The End.
Esta comida no se suele conservar demasiado tiempo porque fermenta con cierta facilidad, al llevar poca cantidad de aceite, pero podemos congelarlo.